(Julio 2017) No hay defensa para la “objeción de conciencia” en la atención de la salud reproductiva

En el campo de la medicina se ha asumido un amplio supuesto de que debemos permitir a los profesionales de la salud el derecho a negarse a prestar un tratamiento bajo el disfraz de «objeción de conciencia», en particular para las mujeres que necesitan abortos. Al mismo tiempo, es ampliamente reconocido que el rechazo al tratamiento crea daños y barreras para los pacientes que reciben atención de salud reproductiva. En respuesta, se han presentado muchas recomendaciones como soluciones para limitar esos daños. Además, algunos investigadores hacen una distinción entre la OC verdadera y la OC obstruccionista, basada en las motivaciones o acciones de varios objetores.

Este artículo argumenta que la ‘OC’ en la prestación de servicios de salud reproductiva no debe considerarse un derecho, sino una negativa no ética a proporcionar un tratamiento. Los partidarios de la OC no tienen una defensa real de su postura, aparte de la errónea suposición de que la OC en salud reproductiva es lo mismo que la OC militar, cuando ninguna de las dos tiene nada en común (por ejemplo, los doctores objetores no son represaliados, paciente paga el precio de los servicios). La negativa a proporcionar tratamiento se basa en creencias personales no verificables, por lo general creencias religiosas, pero la introducción de la religión en la medicina socava las mejores prácticas que dependen de la evidencia científica y la ética médica. La OC representa, por lo tanto, un abandono de las obligaciones profesionales para con los pacientes. Los países deben esforzarse al máximo para reducir el número de objetores en la atención de la salud reproductiva hasta que la OC pueda prohibirse de forma viable. Varios países escandinavos ya tienen una exitosa prohibición de la OC.

sciencedirect.com

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(Junio 2017) La “objeción de conciencia” mata a mujeres

La siguiente carta fue enviada al Irish Times el 9 de junio de 2017, pero no se imprimió.

La “objeción de conciencia” mata a las mujeres

Nos oponemos a la desinformada carta (5 de junio, Italy and Abortion) del Dr. Angelo Bottone del Iona Institute – una organización católica conservadora. Afirma que una mujer embarazada en Italia no murió porque se le negó un aborto. Nosotros (un ginecólogo y un abogado) hemos seguido el caso de Valentina Milluzzo, la mujer embarazada de 19 semanas que murió de sepsis el 16 de octubre de 2016 en Catania, Italia, y estamos en contacto con su familia. En realidad, la muerte de Valentina es similar a la de Savita Halappanavar, la dentista embarazada que murió en un hospital irlandés hace 5 años.

En el caso de Valentina, la cronología de los hechos, hechos médicos y testigos contradice la conclusión de las “investigaciones” por parte de las autoridades. De hecho, los médicos de Valentina alegaron “objeción de conciencia” y se negaron a realizar una interrupción de embarazo médicamente requerida. Ella murió porque el estándar necesario de atención en su caso se retrasó hasta que era demasiado tarde para salvarla. Valentina ya había estado en el hospital durante dos semanas, sufriendo una amenaza de aborto de gemelos. Pero los médicos se negaron a actuar incluso después de que el primer gemelo muriera, e incluso después de que previsiblemente se produjera una sepsis 12 horas antes de morir. Un doctor objetó que “el corazón del niño todavía está latiendo”, aunque el embarazo estaba destinado al fracaso en cualquier caso.

La sepsis es una infección muy rápida y potencialmente mortal que debe ser prevenida, no manejada como si la vida de un feto fuera superior a la vida de una mujer. Si se produce una sepsis, los médicos tienen sólo minutos para actuar, no para esperar horas. Es inadmisible que los médicos permitieran que la salud de Valentina se deteriora hasta que su vida estuviera en “peligro inminente”. Ella también pasó muchas horas agonizando mientras que la sepsis destruía sus órganos – pero sin calmantes o atención médica porque los médicos explicaban  su dolor como “cólico renal” o “los dolores del parto”.

El hecho de que Valentina muriera es una prueba innegable de que el aborto se practicó demasiado tarde. También muestra que la disposición que permite el aborto cuando la vida de una mujer está en peligro no funciona, porque los médicos no pueden estar absolutamente seguros sobre el peligro de muerte hasta que el paciente muere. “Los objetores de conciencia” desobedecen la ley al jugar con las vidas de las mujeres, como también lo hicieron con Savita. Fue la “conciencia” de los médicos fue la que mató a Valentina.

Christian Fiala MD, PhD, Clínica Ginecológica, Viena, Austria
Joyce Arthur, Directora Ejecutiva, Coalición de Derechos del Aborto de Canadá, Vancouver BC

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(Noviembre 2016) La inmoral desobediencia de no practicar el aborto

Carta al editor
European Journal of Contraception and Reproductive Health Care
Joyce Arthur, Christian Fiala, Kristina Gemzell Danielsson, Publicado en línea: 04 Nov 2016
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Sinopsis: Mientras que el estigma afecta negativamente en cierto grado a casi todos los aspectos de la atención del aborto, la “inmoral desobediencia” es una forma de estigma completo y oficialmente aprobado, lo que lo hace especialmente insoportable, particularmente cuando el acceso al aborto ya está limitado por el estigma en muchas otras maneras.

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(Octubre 2015) “La objeción de conciencia” en la atención de la salud reproductiva es inmoral y debe ser abolida

Joyce Arthur. Octubre 2015. (blog) www.choice-joyce.blogspot.ca


Sinopsis: En este artículo, discuto o amplío algunos aspectos que han surgido en discusiones informales con investigadores y académicos, principalmente en torno a cuestiones filosóficas y epistemológicas.
Incluye:
– Un resumen de mi posición sobre OC:
– ¿Es justificable la OC en la asistencia sanitaria?
– ¿La OC en la salud reproductiva realmente es una discriminación?
– ¿Deberían los derechos de los pacientes ser “equilibrados” con los derechos de los proveedores?
– ¿Podemos realmente prohibir la OC? (¿Y cómo, exactamente?)

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(Abril 2015) Los médicos cristianos están enfadados porque ya no pueden abandonar a sus pacientes.

Joyce Arthur. Rabble.ca., 3 de abril de 2015. www.rabble.ca

Sinopsis: Una crítica de opiniones antiabortistas sobre la “objeción de conciencia”, incluyendo en particular las opiniones de la Christian Medical y Dental Society de Canadá, que está demandando al Colegio de Médicos y Cirujanos de Ontario por promulgar una normativa que obliga a los médicos a referir a los pacientes a alguien que pueda proporcionar los servicios.

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(Diciembre 2014) “Inmoral desobediencia”: ¿Por qué la negativa a tratar en la salud reproductiva no es una objeción de conciencia?

Christian Fiala y Joyce H. Arthur. Mujer – Ginecología Psicosomática y Obstetricia. Diciembre de 2014 (publicado por primera vez online en marzo de 2014).  www.sciencedirect.com

Sinopsis: Un artículo exhaustivo que profundiza en las premisas subyacentes de la OC para demostrar que es fundamentalmente contradictoria e inviable, y no tiene nada en común con la OC militar de la que supuestamente deriva. Las leyes y prácticas vigentes en diversos países en torno a la OC en salud reproductiva muestran que es frecuentemente vulnerada, con impactos nocivos en la salud y los derechos de las mujeres. La OC en salud reproductiva no es en realidad Objeción de Conciencia, sino inmoral desobediencia a las leyes y los códigos éticos. Debería tratarse como cualquier otro incumplimiento de su deber profesional, mediante la imposición de medidas disciplinarias.

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(Mayo 2014) ¿Por qué debemos prohibir la “objeción de conciencia” en la atención de la salud reproductiva?

Joyce Arthur y Christian Fiala. Rewire. Mayo 14, 2014. Rewire.news


Sinopsis: Una crítica del consenso global de las organizaciones seculares médicas y de salud y de los organismos de derechos humanos de que la “objeción de conciencia” es un derecho legítimo de los médicos. Todos los grupos que aceptan la OC simplemente asumen sin lugar a dudas que los proveedores de servicios de salud tienen derecho a la OC, mientras que contradictoriamente a menudo dedican gran parte de sus debates y recursos para documentar y tratar de limitar los daños sistémicos causados por el ejercicio de la OC. Ningún informe, artículo, reportaje o estudio realizado por ningún grupo que apoye la OC puede citar cualquier beneficio de la OC en la asistencia sanitaria, aparte de supuestamente respetar el “derecho” de conciencia de los médicos. Pero todos los grupos no consiguen ver que el término “objeción de conciencia” aplicado a los rechazos de la salud reproductiva es fraudulento y no auténtica OC.

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(Agosto 2013) Objeción de conciencia y aborto inducido en Europa

Heino A, Gissler M, Apter D, Fiala C. Eur J Contracepto Reprod Healthcare. 2013 Agosto; 18 (4): 231 – 3. Doi: 10.3109 / 13625187.2013.819848. www.ncbi.nlm.nih.gov

Sinopsis: La cuestión de la objeción de conciencia (OC) se plantea en la atención sanitaria cuando los médicos y las enfermeras se niegan a participar en el tratamiento de ciertos pacientes debido a sus creencias religiosas o morales. Más comúnmente se invoca la OC cuando se trata de aborto inducido. De los estados miembros de la UE donde el aborto inducido es legal, la invocación de la OC es concedida por ley en 21 países. Lo mismo ocurre en los países no pertenecientes a la UE, Noruega y Suiza. La OC no está legalmente garantizada en los Estados miembros de la UE, Suecia, Finlandia, Bulgaria y la República Checa. * La legislación islandesa tampoco otorga ningún derecho a la OC. Los ejemplos europeos demuestran que la recomendación de que la OC no debería impedir que las mujeres accedan a los servicios fracasa en varios casos. La OC coloca a las mujeres en una posición desigual dependiendo de su lugar de residencia, situación socioeconómica e ingresos. La OC no debería presentarse como una cuestión que afecta sólo a los profesionales de la salud y sus derechos. La OC afecta principalmente a las mujeres, ya que tiene consecuencias muy reales para su salud reproductiva y sus derechos. Los países europeos deberían evaluar las leyes que regulan la OC y sus efectos sobre los derechos de las mujeres. La OC no debería ser utilizada como un método sutil para limitar el derecho legal a la asistencia sanitaria. * De hecho, tanto Bulgaria como la República Checa permiten la OC.

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